Rayo Arriacense Senior 3 - 2 CD Guadalajara C. Apoteosis en el Jerónimo de la Morena.
El fútbol es tan increíble como impredecible. Y por eso lo amamos tanto. En la jornada que más complicaciones tuvimos para completar una convocatoria y una alineación, con el banquillo repleto de jugadores enfermos, con molestias musculares y sin ritmo de entrenamiento durante la semana por trabajo, conseguímos derrotar el primer clasificado del grupo, que hasta el momento estaba invicto. Queríamos hacer el partido corto y aguantar las envestidas del equipo rival, quién se intuía que debía de llevar el dominio del partido, pero ya en el calentamiento nos dimos cuenta de que a ellos también les faltaban jugadores importantes. Cierto es que fue un jarro de agua fría recibir un gol tan pronto, en el que su delantero ganó una disputa a nuestros dos centrales y colocó el balón lejos del alcance de Víctor. Pero el hombre del partido, nuestro delantero Cristo, con un buen desmarque al espacio de un balón servido por Enrique, regate al portero y definición a portería, puso las tablas en el marcador. Así entonces volvimos a recuperar la confianza que nos daban nuestras 3 últimas victorias consecutivas y nos asentamos en campo contrario, provocando balones parados que metían el miedo en el cuerpo al equipo rival.
En la de nuevo competitiva segunda parte, todavía quedaban goles por ver. Anotaron ellos el 1-2 en una jugada en la que veníamos de cansancio tras varias basculaciones y su lateral derecho tuvo tiempo para colocarse el balón a la pierna menos hábil y sorprender a nuestro portero desde fuera del área. Entonces asumimos los riesgos necesarios introduciendo en el campo a los mencionados jugadores del banquillo y volvimos a asentarnos en campo contario. Con Khalil y Fer jugando ahora por fuera en sus demarcaciones más habituales, ganamos metros en el campo. Sería el zurdo quién en un desborde hacia dentro y con algo de fortuna en el rebote, definiría al palo corto para establecer el 2-2. Y todavía faltaba el colofón, cuando en un exceso de confianza de la zaga y portero rival, recuperamos el balón y Cristo golpeó desde el centro del campo acertadamente para hacer estallar de alegría a nuestro banquillo y a nuestra grada. Durante el partido sufrimos algún calambre producto de los kilómetros recorridos y de los problemas físicos que tuvimos en la convocatoria, pero que no deberían de suponer mayor inconveniente para el partidazo de la próxima jornada, en la que ojalá podamos recuperar a más jugadores para afrontar el primero de los últimos 4 duelos directos que nos quedan, pues ahora mismo estamos 5 equipos peleándonos en 2 puntos por la tercera posición, que otorga una plaza en el playoff de ascenso. VIVA EL RAYO! Y viva nuestro nuevo grupo de jugadores que anteponen los intereses del equipo a los suyos personales.