Rayo Arriacense Senior 2 - 3 Almoguera CF. Cruel final después de un gran sacrificio.

Recibíamos al segundo clasificado tras una buena racha con 3 victorias consecutivas. Durísimo rival que domina muchas fases del juego. Te puede hacer daño a balón parado, en transición, en ataque posicional ; tiene envergadura, veteranía, un bloque que lleva muchos años juntos y 2 grandes individualidades. El mejor rival al que nos hemos enfrentado. A pesar de la dificultad, los primeros 20 minutos fuimos mejores. Anotamos el 1-0 en una combinación por banda que parecía que acabaría en las manos del portero, pero nuestro extremo izquierdo estuvo muy atento, lo evitó y cedió de cara a nuestro mediapunta para que rematase a portería vacía. Tuvimos el 2-0 en un mano a mano muy claro, pero no estuvimos precisos en la definición. Entonces ellos tuvieron un tramo de más dominio en el que dieron la vuelta al resultado. El empate en un pase de fantasía desde banda derecha, de su interior a pierna cambiada, que aprovechó su delantero para controlar perfectamente, alejando el balón del alcance de nuestro central que estaba encima de él y fusiló a nuestro portero. El 1-2 sí que llegó en una acción muy discutible, que nos pareció fuera de juego posicional en el inicio de la jugada y que acabó con un pase de la muerte al segundo palo.
Corregimos ciertos errores en basculaciones, disputas y estrategia en el descanso y entramos mejor que ellos en la segunda parte. Ellos trataron de parar el partido en bastantes situaciones. Nosotros metimos un centrocampista más y retiramos un extremo, para tener más facilidad en la génesis de las jugadas y no querer llegar tan rápido y sin control. Siguió muy igualado y ningún equipo tuvo ocasiones claras. Hasta el minuto 80' aproximadamente, cuando parecía que iban a seguir manteniendo su seguridad defensiva, llegó nuestro empate a 2. Una jugada a balón parado, que no estaba ensayada, pues en las segundas partes cuando se empiezan a introducir los cambios es dificil de controlar cada situación de este tipo. El centro salió más atrasado de donde debería haber ido, pero nuestro mediapunta sorprendió llegando desde atrás para volear sin que cayese el balón, botándole delante al portero y complicándole mucho la intervención. Por lo que al equipo rival le volvieron a entrar las prisas y en una jugada individual espectacular, uno de sus atacantes recogió el balón casi en el centro del campo, se marchó de 3 o 4 de nuestros defensores y tiro pegado al palo con mucha rosca haciendo que nuestro portero ni se moviera, dejándonos a todos con una cara de tontos increíble y arrebatándonos cruelmente el punto por el que tanto nos habíamos esforzado. Así es el fútbol, otro día nos sonreirá a nosotros. Nos toca seguir trabajando, corregir errores, sumar experiencia y continuar con el crecimiento que naturalmente estamos llevando a cabo. AUPA RAYO!