Rayo Arriacense Senior 1 - 2 CD Villanueva.
Recibíamos a un competitivo rival en la vuelta de la final de la Copa al que dejamos vivo en la última media hora del partido de ida, cuando tuvimos superioridad númerica. La primera parte fue calcada al primer partido, nosotros tratábamos de llevar la iniciativa del juego, pero estuvimos imprecisos en la creación. Mientras que ellos tenían su plan claro, jugaban excesivamente directos y no permitían que nosotros les hiciéramos daño. Apenas inquietamos su portería con una internada de Khalil desde banda izquierda y con un golpeo desde la frontal de Osorio tras la dejada de Cristo.
En la segunda parte intuíamos que se iba a decidir todo porque ambos equipos debíamos de asumir riesgos si no queríamos forzar la prórroga, la cuál habría sido insufrible debido a la temperatura que hacía en el terreno de juego. Quien se adelantase en el marcador tendría mucho ganado. Y así fue. Su jugador más destacado, de una calidad impropia para la categoría y que la siguiente temporada tendrá muchas ofertas, recibió el balón en el centro del campo y sin que nadie pudiese detenerle eliminó a cuatro de nuestros jugadores y cruzó el balón al palo largo, haciendo imposible la estirada de Víctor. A partir de ahí, tuvimos que ir más arriba y en uno de sus famosos despejes no tuvimos la contundencia necesaria como para alejar el balón de nuestra área, recibiendo un segundo balón a la espalda de la línea defensiva y encajando el doloroso 0-2. Sin embargo, volveríamos a meternos en el partido con una falta rápidamente botada por Diego, que encontró la cabeza de Cristo quien superó por arriba la mala salida del guardameta visitante. Quedaba tiempo y necesitábamos empatar. A falta de 5' del tiempo reglamentario teniendo en cuenta los 9 de añadido, quemamos todas las naves y con defensa de tres y dos puntas, tratamos de jugar directo para llevar rápidamente el balón al área rival. En una de esas jugadas provocamos un libre directo que lanzó Cristo y estrelló en la barrera. Con suspense, el balón salió rebotado dentro del área en dirección al córner. Lo recogió Mahdi, quién tras una zancadilla de un defensor rival cayó al suelo. Independientemente de ser suficiente el contacto o no para ser señalado como pena máxima, todos nos quedamos perplejos cuando lo que se señaló fue falta en ataque. Cruel final, equiparable a una temporada que ha sido dura en cuanto a los cambios que hemos tenido que hacer en plantilla y a que jugadores veteranos nos han abandonado antes de finalizar la competición, pero en la que jóvenes jugadores se han incorporado y han tirado del barco para consolidar una nueva plantilla en el futuro. El entrenador y muchos de los jugadores veteranos nos despedimos haciendo un balance global de todos los años del proyecto y no solamente de este último, con la tranquilidad y el orgullo de haberlo dado todo y el corazón lleno de los vínculos personales y los bonitos recuerdos que quedarán para siempre. VIVA EL RAYO, MÁS QUE NUNCA!!