RAYO 2010 CONSTRUCCIONES EMANUEL 2-1 NUEVO CLUB DEPORTIVO GALAPAGOS ¡Partido emocionante! ¿Quién dijo frío?
Llegábamos al campo y el mercurio marcaba -2. Enfrente un equipo con el que partíamos empatados a puntos en la clasificación, pero un rival en el que algunos de nuestros jugadores bien podían cobijarse a la sombra de la altura de algunos de los suyos.
Sabedores también de nuestras virtudes salimos muy concentrados y fruto de ello cuando solo habían pasado 50’’ de partido nos poníamos por delante en una bonita jugada iniciada con un pase magnífico de nuestro mediocentro que desde unos 5 metros por delante de nuestra media luna del área escorado hacia la izquierda cambiaba el juego y metía un pase en diagonal en profundidad hacia la banda derecha a la espalda de su defensa y en carrera iniciada desde la línea del centro del campo junto al banquillo nuestro extremo se plantaba solo ante el portero que conseguía detener su disparo, pero no el remate de nuestro delantero que acompañando la jugada se hacía con el rechace libre de marca dentro del área, estableciendo el 1-0.
Nos quedamos preguntándonos si era verdad, si íbamos por delante en el primer minuto o era un sueño, pidiendo que alguien nos pellizcara. Y el pellizco llegaba pronto, en el 4’, cuando nos cogían 2 rechaces seguidos dentro de nuestra área para poner el 1-1.
Ya despiertos llegaban nuestros mejores minutos del partido, o incluso del curso, cuando convertimos el balón en nuestro amigo, pidiéndolo, buscándolo, cambiando el juego, moviendo al otro equipo. Daba gusto vernos jugar. Y para probar si la jugada del 1-0 también funcionaba simétricamente en la otra banda otro de nuestros mediocentros cambiaba con pase largo en diagonal a la espalda esta vez por la izquierda llegando el balón hasta el vértice izquierdo del área donde nuestro extremo de primeras y con mucha habilidad elevaba el balón por encima del portero a media salida para subir el 2-1 al marcador.
El contrario cambió la intensidad del juego y nos propuso un cuerpo a cuerpo subiendo la dureza del partido. Otra forma de entrar en calor, pero que se tradujo en un empujón para meternos más en el partido. Nuestros chicos supieron responder de la mejor forma: con fútbol, fútbol y fútbol.
Durante el descanso alguien hizo crecer las dimensiones del campo, pues durante la segunda mitad nos costó bastante más y quizá ya el cansancio, junto con su aumento de intensidad en todos los sentidos nos hicieron defender más lo conseguido que buscar la sentencia. Aun así defendimos el resultado con un gran trabajo y capacidad de esfuerzo y sacrificio de todos consiguiendo que solo tuvieran una ocasión clara, a la que nuestro portero respondió con una excelente parada del balón que iba al palo largo enviándolo a córner.
En los últimos minutos tuvimos un par de ocasiones claras para haber marcado; una en un rechace y otra ya en el 35’ cuando uno de los nuestros, más fresco, recuperaba el balón en el centro del campo se abría a la banda derecha y al ver que no tenía apoyos pues el resto seguía defendiendo Numancia, decidía iniciar la carrera en solitario contra todos por la banda marchándose de los rivales por potencia y al acercarse al área cruzaba su disparo al segundo palo, cogiendo una trayectoria que se iba abriendo poco a poco para salir por la línea de fondo junto al poste contrario, y levantar el “¡uy!” de la grada.
Como en la vida hoy tocó trabajar, sufrir, caer y levantarse, enfrentarse a situaciones nuevas y retos a priori complicados, para que al final el único que fuera consciente hoy de la temperatura fuera el termómetro. ¡Viva el Rayo!