EFB Odelot-Toletum 4 - 2 Rayo Infantil 2009. Nos dejamos el alma en el campo para ponérselo difícil al mejor equipo de Castilla La Mancha.

Pronto se nos pondrían las cosas difíciles, pues encajamos gol a balón parado al minuto 5, ante la envergadura del equipo rival. Íbamos seleccionando las jugadas en las que saltábamos a la presión y en las que nos convenía estar ordenados en nuestro campo, según la distancia entre líneas del equipo y de sí veníamos de varias transiciones consecutivas o no. Pues en una buena presión en la que tapamos todas las líneas de pase, el portero rival se entretuvo y nuestro veloz delantero le arrebató el balón y lo empujó a la red. Más tarde se volverían a adelantar en una jugada en la que, por no ser lo suficientemente agresivos en la presión en banda izquierda, nos cogieron la espalda y nos señalaron un penalti claro que ejecutarían pegado al palo.
Así llegamos al descanso, donde recobraríamos el aliento y corregimos algunos errores puntuales que habíamos cometido en la primera parte. También tratamos de hacer jugadas más largas cuando recuperasemos el balón, pero la velocidad en circulación del equipo rival y la sincronía en la presión a la que nos sometían era asfixiante para nosotros, pues no estábamos acostumbrados a este ritmo en nuestra liga. Aún así y con 2-3 buenas intervenciones de nuestro portero, mantuvimos ese resultado hasta los últimos 10 minutos, pero las sustituciones del equipo rival consiguieron terminar de desequilibrar el partido. Nos marcarían un golazo desde fuera del área ante el que nada pudo hacer nuestro portero. Pero en una jugada aislada en la que subieron los centrales a rematar una falta lateral, se produciría un barullo en el área, en el que nuestro delantero encontraría un balón suelto y con un golpeo en semifallo, nos volvería a meter de nuevo en el partido, consiguiendo el 3-2. Poco margen de reacción nos quedaba, pero se encargarían de no dejar más dudas en cuanto al equipo que pasaría de ronda, porque en un desborde por banda derecha, cruzarían el balón al palo largo, fuerte y raso, anotando el gol definitivo. Agradecer al Odelot el trato que nos brindó y contento de que los jugadores y el club vivieran esta experiencia, que ponía el broche de oro a un gran temporada. VIVA EL RAYO!