ED MARCHAMALO SANTI 5-0 RAYO 2010 PEDRO Subcampeones de copa pero campeones de la vida.
Experiencia extraordinaria la vivida en un escenario soñado. Se habían ganado nuestros chicos por méritos propios jugar la final de Copa oro infantil en el Pedro Escartín, en la hierba natural. Días previos de mucha ilusión, de nervios, rostros iluminados antes de iniciar el partido.
Y empezamos muy muy bien, pronto desaparecieron los nervios y en los primeros 3’ habíamos tenido ya 3 ocasiones. Dominando el balón, el juego, los espacios… incluso en el 8’ con un remate al palo parecía que pronto llegaría nuestro gol. 10’ excelentes. Sin embargo, a partir aproximadamente del minuto 15’ bajaba nuestra intensidad. Además, en una jugada con mala fortuna recibíamos el 1-0 y nos costó encajar el golpe, pero nos sobrepusimos y seguimos luchando. Pero en 5’ la suerte se alió de su parte y en contra nuestra recibiendo en el 25’, 27’ y 30’ tres goles, la mayor parte de ellos de mala suerte, pero haciendo que la final se pusiera muy cuesta arriba. Nos recompusimos en el descanso y en la segunda parte jugamos más ordenados.
Para perder una final hay que llegar a ella y hasta el Leverkusen puede perderla. La experiencia de hoy, el campo, el ambiente, competir una final ante un muy buen equipo, aprender a controlar todas esas emociones son momentos que no se olvidan, y que serán la base ante futuras citas como esta, que seguro que les llegarán en el deporte y en la vida.
Y momentos muy especiales los vividos. Con toda la plantilla reunida, el retorno emocionante de alguno de los lesionados o de los que no han podido jugar en los últimos partidos. Poder reunir a todas las familias en una grada como esta después de haber recorrido cientos de gradas con sol, con lluvia, con hielo, con viento, con frío… desde que eran unos canijos y verles ahora pisando el Escartín… Y mirar hacia atrás y recordar estos 2 años tan bonitos en los que los miembros del Staff quizá más grande de todo el fútbol base provincial, hemos podido compartir con estos chicos, nos emociona sobremanera; como nos han emocionado las camisetas que nos han regalado con nuestros números, con nuestras frases, grabadas en ellas; sabiendo que, sobre todo, quedan grabadas en sus recuerdos. Muchas gracias, chavales; gracias familias, gracias Rayo. Mucha suerte para el nuevo míster al que transmitimos a estos chavales que son nuestro pequeño tesoro, un gran equipo, grandes futbolistas, grandes compañeros y excelentes personas que se llevan con ellos parte de nosotros y que cuando en algún partido en el futuro hagan lo que les hemos enseñado, o les sirva para salir adelante en sus estudios, trabajos o su vida nos recordarán que hoy en el Pedro Escartín, no escribimos el punto final de esta historia, sino un precioso punto y aparte. ¡Viva el Rayo!